Impacto de la publicidad en los consumidores

Nos bombardean con un mensaje comercial todos los días. La publicidad está literalmente en todas partes – en la calle, en los periódicos, en Internet o en la televisión. Los anuncios publicitarios pueden molestarnos, aburrirnos, pero también despertar nuestro interés. Debemos recordar siempre que, independientemente de la forma de publicidad, su objetivo principal es siempre su eficacia.

La publicidad no es más que una escena (cuando hablamos de televisión) en la que participan personas, a veces también animales. Su objetivo es mostrar el artículo desde el yogur y el agua mineral a un teléfono móvil.

y el coche de la mejor manera posible. La publicidad siempre muestra a las personas que utilizan el producto a la luz brillante. Son hermosas, por lo general muy bien vestidas, son muy conocidas. Sólo gente perfecta e impecable. Al utilizar el producto que anuncian, se convierten en mejores que otros «usuarios grises» de productos paralelos de otra marca.

Publicidad eficaz

Contrariamente a las apariencias, la publicidad en televisión o en Internet no tiene por qué estar necesariamente destinada a aumentar la venta de determinados productos o servicios. Sí, éste es sin duda el motivo más común para la aparición de la publicidad, pero también existe un tipo de publicidad directa que tiene una función estrictamente educativa y social.

Cabe señalar, sin embargo, que los anuncios publicitarios destinados a inducir en el espectador una sensación de deseo de comprar un determinado producto o servicio son los más frecuentes. Es precisamente este tipo de publicidad la que domina en los bloques publicitarios que aparecen en televisión.

La publicidad, dependiendo de cómo afecta al consumidor, tiene las siguientes funciones:

– informativo – informa sobre el producto que se lanza al mercado, su uso previsto y las características más importantes que lo distinguen de los productos de las empresas competidoras;

– inducir – convence a los consumidores de que un determinado producto es el que mejor se adapta a sus necesidades y merece la pena comprarlo;

– recordatorio – recuerda un producto dado, refuerza la creencia de que es el mejor, crea la lealtad del consumidor a una marca específica;

– educativo y económico – hace que el consumidor sea consciente de la posibilidad de satisfacer sus necesidades, indica un equivalente más barato de un producto que le satisface.

¿Cómo debe funcionar la publicidad televisiva para que sea eficaz?

Una publicidad eficaz no tiene por qué atraer la atención y ser recordada. Sucede que un mensaje que aparece en un anuncio es muy importante, pero desaparece en todo el bloque publicitario. En la mayoría de los casos se trata de un problema que resulta de una presentación muy esquemática de un producto específico, lo que ocurre a menudo en el caso de anuncios publicitarios bastante similares para cosméticos, detergentes y productos farmacéuticos.

En el caso de estos últimos, la similitud de los nombres de algunos productos específicos puede incluso ser un problema. Como consecuencia, esto conduce a una pequeña confusión informativa, que puede tener un impacto negativo en el anunciante en forma de un ratio de ventas no muy alto.

Curiosamente, algunos anuncios pueden ser entretenidos y despertar gran interés, pero no tienen un alto nivel de reacción deseada. ¿Por qué está pasando esto? La razón de ello es que la presencia del producto en el anuncio está mal marcada y, por lo tanto, no está claramente relacionada con la marca anunciada. La consecuencia es que el anuncio sólo se identifica con una película atractiva para la vista. Como puede ver, la exageración siempre es desfavorable.

La publicidad funciona en la imaginación

Ahí es donde llegamos al punto. La publicidad en televisión o en Internet no se supone que sea una obra maestra del cine, sino más bien un mensaje relativamente distintivo, en el que lo más importante son las palabras y las imágenes sugerentes. Estos son los elementos que deben llevar al objetivo de hacer que una persona que ve anuncios publicitarios quiera tener un producto específico. Si hay un aumento en la demanda de los productos anunciados, será una señal de que se está logrando el objetivo.

Es esencial que toda la información sobre el producto se presente de una manera fácil de entender, adaptada a la forma de pensar del consumidor medio, creíble y bastante exclusiva de los productos de las marcas de la competencia.

Investigación sobre el impacto de la publicidad en las mujeres y sus elecciones

La mayor parte de la publicidad está dirigida a las mujeres, porque son ellas las que más a menudo asumen la responsabilidad de comprar en casa. Las investigaciones han demostrado que las mujeres tienen tres veces más probabilidades de aparecer en los anuncios que los hombres, y que los propios vídeos publicitarios también están dirigidos a los sexos. Las mujeres son más susceptibles a la publicidad porque afecta más a menudo a la esfera emocional a la que son más sensibles que los hombres más lógicos.

Susceptibilidad masculina a la publicidad

Los hombres están más orientados a las tareas. Mientras que las mujeres se ven más afectadas por las emociones, los hombres se ven más afectados por las impresiones concretas y las primeras impresiones.

La susceptibilidad de los niños a la publicidad

Los niños no tienen una personalidad educada, lo que los convierte en un objetivo muy fácil. Basta con que vean algo que les guste y quieran tenerlo. A través de ellos, la publicidad afecta a los padres, porque ellos deciden en última instancia.

A los españoles no les gusta la publicidad?

Las encuestas han mostrado una considerable reticencia por parte de los españoles a la publicidad en general, mientras que sólo 5 de cada 100 personas ven anuncios en la televisión. Sin embargo, la actitud negativa de los consumidores hacia la publicidad no se refleja en su comportamiento de compra, que puede dividirse en racional e irracional. La publicidad visual contemporánea se basa en este segundo tipo de comportamiento, es decir, en ciertas formas de imitación, impulsos y necesidades inconscientes.

Veo y compro

Las primeras marcas son plenamente conscientes del poder de persuasión de la publicidad televisiva bien hecha y no se arrepienten del dinero invertido en estas formas tan costosas de promoción de la marca. Los anuncios publicitarios creados sistemáticamente fortalecen la marca en el mercado y penetran profundamente la conciencia e incluso el subconsciente de millones de personas sentadas frente a los televisores. El factor que refuerza la presión es el uso de caras conocidas del mundo de la cultura o del deporte en los anuncios de televisión.

Teóricamente, es posible que ni siquiera recordemos el anuncio, sino que codifiquemos inadvertidamente su mensaje, lo cual se refleja en nuestro comportamiento durante una visita al supermercado. En cualquier caso, los minoristas también siguen esta ruta y los productos que actualmente se anuncian en televisión se exponen con mayor frecuencia con el fin de reforzar aún más el poder de la persuasión de compra. La conclusión es simple: si se logra el aumento de la demanda, es una señal de que los anuncios publicitarios se hicieron bien y llegaron plenamente al consumidor.